En este sitio encontrará informaciones acerca de nuestro Bufete Jurídico y nuestra actividad, podrá conocer mejor qué hacemos y, muy especialmente, qué podemos hacer por usted.

Ubicados geográficamente junto al Palacio de Justicia de la ciudad de Chiclana de la Frontera, prestamos nuestros servicios en la provincia de Cádiz.

A través de esta página web nos conocerá mejor y podrá ponerse en contacto con nosotros en cualquier momento para una más amplia información.


Somos, dentro de un Despacho Jurídico más amplio, una División especializada en la Asistencia Legal, Jurídica y Judicial  en materia de Separaciones y Divorcios.
(Sin olvidar, desafortunadamente, los casos de violencia de género o de violencia en el ámbito familiar)

Nuestro Despacho se enorgullece de su sólida experiencia en el sector Jurídico, Económico, Financiero y Tributario, en el que trabaja desde hace ya más de 25 años.

Ponemos a su servicio nuestra profesionalidad y experiencia, seguros de que podremos satisfacer todas sus exigencias. 

No deje de leer hasta el final los siguientes apartados y epígrafes, en la seguridad de que le aportarán información de interés y utilidad. Especialente el apartado de preguntas más frecuentes.

 
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Separaciones y Divorcios

Desde el 10 de Julio de 2005, basta con que uno de los esposos no desee la continuación del matrimonio para que pueda demandar el divorcio. Antes era necesario solicitar la separación con carácter previo al divorcio. Ahora, si han transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio, puede acudirse directamente al divorcio.
 

La diferencia principal entre la separación y del divorcio, consiste en que la separación no disuelve el vínculo matrimonial, sólo queda suspendido, por lo que no permite volver a contraer matrimonio con una tercera persona.
 

La sentencia de separación produce la suspensión de la vida común de los casados, cesando la posibilidad de vincular bienes del otro cónyuge en el ejercicio de la potestad doméstica, pero el vínculo matrimonial no se rompe.
 

Sin embargo, con el divorcio, el vínculo se rompe, por lo que los cónyuges pueden volver a contraer matrimonio civil.
 

Hay que tener en cuenta que, si el matrimonio se celebró por la Iglesia, ni la separación ni el divorcio permiten contraer un nuevo matrimonio por la Iglesia. Ello tan solo es posible si el tribunal eclesiástico competente, tras un proceso judicial, considera que concurren las causas para declarar nulo el matrimonio. Por lo tanto, el divorcio permite contraer nuevo matrimonio, pero no por la Iglesia.
 

Con la separación cesan "algunos" deberes y presunciones legales, como el deber de guardarse fidelidad, el de vivir juntos y la presunción de paternidad respecto a los hijos concebidos por la esposa en el periodo en que la separación sea ya efectiva. Además, la separación, al suspender sólo ciertos deberes y presunciones matrimoniales, admite la reconciliación entre los cónyuges.

 
Por el contrario, el divorcio, al extinguir el vínculo matrimonial, obligaría a los cónyuges a contraer nuevo matrimonio si deciden reconciliarse.
 

La nulidad ocasiona la desaparición del vínculo matrimonial, tanto para el pasado como para el futuro. Mediante la nulidad se declara que no hubo matrimonio pese a su formal apariencia.

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